martes, 29 de septiembre de 2009

DE ASADOS, AMIGOS, COSTUMBRES Y AFINES




Para los hindúes, las vacas son sagradas…y para la mayoría de los que habitan esta parte del planeta…también …pero cuando están sobre una parrilla y bien adobadas!

Si hay algo que me encanta del asado, que me predispone al disfrute es el olorcito que desprende durante la cocción…ya sea de día o de noche, con sol o con lluvia, en verano o invierno, nada como el aroma de un buen asado para abrir el apetito y entregarse al relax!

Por supuesto, para ser disfrutado como Dios manda, un buen asado debe realizarse en compañía de gente amiga, con buena onda y con ganas de pasarlo bien. Hasta el mejor de los asados se puede arruinar por una cara amarga, algún viejo recelo que aflora en el momento de reunión o simplemente la mala disposición de alguno de los comensales.

Para que el rito del asado funcione correctamente todo debe estar enmarcado por el sincero espíritu de festejo, de otra manera, las bromas (indispensables entre asador y comensales) correrán el grave riesgo de ser mal interpretadas, tomadas como burlas grotescas o hasta como insultos...no hay nada más indigesto que tener que comer enfrentado o acodado con alguien que nos mira con recelo o ni siquiera nos dirige la palabra!

Como los viajes, que comienzan antes aún de armar las valijas, toda convocatoria a asado que se precie, comienza con los preparativos.

La justa y equitativa distribución de la compra de los elementos necesarios le agrega el toque democrático que tanto caracteriza a los asados organizados a modo de entretenimiento participativo.

El preliminar establecimiento de quién se hace cargo de comprar la carne, el pan, y los elementos para la ensalada es un paso fundamental para garantizar un correcto desarrollo del evento. Es sabido que más de un asado ha fracasado debido a la dejadez de sus organizadores.

Es primordial (aunque parezca obvio hay que remarcarlo) que quien se ocupe de la compra de la carne sea reconocido por su responsabilidad y previsión. No se puede confiar algo tan esencial a esos improvisados que a última hora entran en cualquier carnicería y se contentan con llevar cualquier cosa que haya estado viva…

No es así como las cosas funcionan. Quien asuma la delicada tarea de hacerse cargo de este ítem deberá tener un currículum destacado en cuanto a conocimientos cárnicos.

El contarse entre los más estrechos amigos de algún carnicero reconocido por la calidad de su mercadería puede llegar a suplementar la capacidad propia de ser entendido en la materia, pero nunca sustituirla.

Se sabe que hasta los carniceros más respetables tienden a ensartar con la peor mercadería a quienes poco o nada saben del tema…quizás sea por complejo de superioridad, quizás por el afán de ir tanteando el nivel de cultura gastronómica del comprador, (o quizás por pura maldad), lo cierto es que quien se enfrenta al mostrador de un carnicero sin tener idea de lo que va a comprar, corre el serio riesgo de adquirir tres kilos de grasa a precio oro y encima, dar las gracias al estafador por los servicios prestados.

Si bien dentro de la compra de los ingredientes para el evento, cada rubro posee sus pequeños secretos, nada se compara a la importancia que tiene (como es lógico suponer) la elección de la carne en sí. A pesar de ello, cabe destacar que se han registrado casos en que fenomenales asados han fracasado estrepitosamente a pesar de la excelencia en la calidad de la materia prima y la buena disposición de los concurrentes.

Pequeños detalles, ignorados o menospreciados por los legos, son esenciales a la hora de iniciar los ritos parrilleros. Un ingrediente que, por elemental, suele ser dejado fuera de la sincronización de los organizadores, es el tema de la sal…es muy común que para quienes no son frecuentemente convocados a reuniones de este tipo, detalles como el de estipular quién se encarga de la sal sea pasado por alto, pero las dramáticas consecuencias que la carencia de este salado elemento acarrea son más que funestas. ¡Qué cosa más triste que sentarse a comer un asado soso!...o una ensalada que de salada tenga sólo el nombre!

Otro tema básico para el éxito de un asado es el acompañamiento: un buen asado nunca viene solo…para que se luzca hay que regarlo con una buena cantidad de vino…tinto, para los más ortodoxos, dejando la puerta abierta para que algún “rarito”, eventualmente, decida acompañar con algún blanco (o rosado – esto ya raya la excentricidad más extrema!-) la jugosa carne de vaca y/o cerdo que se ase lentamente sobre la parrilla. Si bien la aptitud del etílico elemento no es cosa menor, suele suceder que en este rubro, la cantidad logra compensar la baja calidad del producto. Llegado el caso que el vino que se elija no sea óptimo, la tendencia general de consumirlo en grandes cantidades logra que rápidamente la capacidad de catación de los comensales disminuya en relación directa con el alcohol ingerido. Esto hace que, (afortunadamente para los bolsillos de los convidados) las bondades del líquido elemento no sean determinantes a la hora la consagración del éxito de un asado.

Entre los ítems menores dentro del rubro “anexos” se encuentran el pan, la ensalada y el postre. Para ciertas personas aggiornadas en la modalidad actual de disminuir el consumo de carbohidratos, la carencia de pan en la mesa de estos eventos no es demasiado problemático, aceptándose incluso el reemplazo de éste por grisines, (quizás hasta mucho más adecuados para una ingestión elegante desde la hora de los preliminares). (Es obvio acotar que en caso de optar por la modalidad “choripanes” a modo de entrada, la presencia de buena cantidad de pan fresco o tostado sobre la mesa es inevitable).

Sobre el tema ensaladas, quizás la única generalización que valga es que éstas deben proveerse en forma abundante y con la libre opción “salar y condimentar a gusto” a disposición de los comensales. Hay en este tema tanta diversidad de combinaciones y estilos de preparado como variedad de comensales, así que no se puede arriesgar la recomendación de algunas en forma global.

Mayor libertad aún presenta el rubro “postres”, sección en la que se suele canalizar el libre albedrío y/o experimentación de las féminas convidadas.

Para cerrar esta presentación sobre las características e importancia que el asado suele adoptar en estas tierras rioplatenses, cabe una última reflexión: quizás por machismo heredado, quizás por la convicción que ciertas costumbres repetidas en el tiempo se transforman en tradiciones y no se discuten (por aquí no tenemos demasiadas) o por alguna razón que se escapa a nuestro análisis, desde tiempos inmemoriales en este rincón del planeta la actividad concreta de “encender el fuego, preparar la parrilla y asar” se reserva con exclusividad al género masculino. No hay razón lógica para ello, pero es así. Ese gesto primordial de preparar un asado, dando cátedra con cara de entendido, haciendo gala de las personales ciencias y artes que distinguen a cada uno del resto del conglomerado de los asadores, es asumido desde siempre como patrimonio distintivo y excluyente de los hombres.

Las mujeres, mientras tanto, llevamos bajo nuestra responsabilidad la tarea de lavar y preparar las ensaladas…tarea menor, si se quiere, y hasta menos trascendente…pero sin lugar a dudas esa excusa nos conviene a la hora de sentarnos antes a la mesa, haciéndonos las distraídas, limitándonos a conversar…!


Neogéminis



27 comentarios:

Sinuhe dijo...

jejeje. Que bueno¡¡Esto lo podrías llegar a usar como tesis en una licenciatura y todo¡¡

Gracias por contar esos pequeños secretos del asado, que por cierto, me vuelve loco¡¡ Por aquí hacemos vagos intentos de imitación, perlo me da a mi que no es lo mismo ni de lejos,jeje

Y la fotografía de la última cena, jajaja, lo mejor. :)

Abrazos¡¡

Lala dijo...

Y la salsa chimichurri????
Jajajaja!
Me doy cuenta de que somos bastante parecidos los argentinos y españoles, que las reuniones importantes están acompañadas siempre de comilona y bebida. Creo que en otros países más fríos la cosa no es tan ritual.
En mi casa se hacen asados normalmente en época de navidad, a media mañana (luego dura lo que dura...) y sobre las brasas de la chimenea, o sea, en el interior de la casa. No te quiero contar el humo con olorcillo a carne que nos impregna a todos! Y en lugar de ensalada, la verdura fresca: habas, escarola, alcachofas, todo crudo. Y buen vino!!!
Y mucho pan!!! :D
Acabamos pa reventar...

Pero qué bueno es juntarse con los amigos o familia con la excusa de la comida, eh? Debería ser mucho más habitual.

Oye, la imagen de la última cena-asado me encanta, jajajaja!



Un besito


Lala

Ardilla Roja dijo...

Si señora, no hay nada como un buen asado argentino.

En mis años más jóvenes solía ir los fines de semana al restaurante de un amigo paisano tuyo.
La primera vez que comí el "vacío criollo", pensé que sería incapaz, pero con esas salsitas de aliño que ponéis era pecado dejar algo. Divino.

Aquí en Francia se come mucho asado, pero nada que ver.

¡¡ Me abriste el apetito!!

Any dijo...

Pero como grisines? Noooo, nunca; yo tengo que comer aunque sea un pequeño choripan, sino no es lo mismo ahjajjaja.
Puede creer que me dió hambre a esta hora? Y menos mal que lo leo a las 9 am!
Mis preferidos son el vacío, el chori y el riñón (que en casa nadie lo come, asi que es para mi solita). Un matambrito no viene mal tampoco y algún huesito manoteo también. Ahhhh y la salchicha parrillera! Mmmmmmmmm!!!
En fin bah, cualquier colectivo me deja bien como verá.
En mi casa también ponen a asar pimientos y cebollas que quedan buenísimos! Y ensalada si, bien variadas, desde tomate y lechuga, hasta repollo, zanahoria con huevo, radicheta con ajo ... .
De postre generalmente hay helado, aunque yo soy mas partidaria (gorda!) del lemon pie o alguna otra torta, pero esto es muy personal.
Un rico vino no debe faltar claro, y coca para los que no toman alcohol.
Ah si, un cafecito al final y a tirarse al sol como un brontosaurio que recién comió ahajajjajaj!
El asado es lo mas! Fuera de el, casi no como carne, pero al asadito no me puedo resistir.
Hermoso post, le escribí un testamento vecina! sorry
abrazos y besos =P

Mª JOSE. dijo...

UNA BUENA LECCION DE COCINA,SI SEÑORA.HASTA AQUI ME LLEGA EL OLORCITO DEL SABROSISIMO ASADO.
¡¡QUE HAMBRE XD!!
BESOS ASADOS,JEJE
MJ

Aire de Alhena dijo...

Es muy parecido a lo que hacemos aquí en Cataluña, le llamamos parrillada y la carne principal son las chuletas de cordero.
Además de la clásica ensalada se acompaña de "all-i-oli" es como una mahonesa con ajo, aunque la aunténtica se hace con ajo(All) y aceite(oli).

Todo regado con un buen vino tinto de la tierra y una buena compañía.

Abrazos y buen provecho.

Lady dijo...

Excelente!

El asado es nuestro ritual (argentino y uruguayo), y la mejor forma de compartir con amigos!

El mal día se olvida rápido, siempre hay risas, cuentos y recuerdos, y siempre hay lugar para alguien más.

Besos

Marisol Cragg de Mark dijo...

Te sigo en este tu otro blog.
Los asados me encantan. Acá en Berlín cuando tengo ganas de reunirme con amigos en el jardín hacemos asados o "grill" que es lo mismo. Carne, mucha carne de todo tipo + ensaladas+ postre (normalemnte queque, ensalada de fruta o lo que haya a la mano de dulce). Su buen vino o cerveza + otras bebidas no alcohólicas.

Generalmente es mi esposo el que se pone a asar las carnes mientras yo ateindo a misi invitados. PEro generalmente cada cual trae algo para colaborar con el almuerzo.

Te mando un abrazo. Me gusta la música de fondo!!!!! :-)

norma dijo...

Ah, no!!!!yo voy a reivindicar a las mujeres a la hora de invitar gente a un asadito. Nosotras somos las que compramos carne, bebidas, pan, ensaladas, postres, ponemos la mesa, preparamos la ensalada, salamos la carne, recibimos a los invitados, (todo esto mientras EL prepara en fueguito con una copa de vino en la mano)
Y cuando se termina el asadito levantamos la mesa, lavamos los platos, servimos el postre, mientras EL está recibiendo los apausos para "EL ASADOR" sentado en una reposera fumando un cigarro y con una copa de vino en la otra mano.
¡¡Qué rico el asado del domingo pero yo terminé muerta!!!.
Y mañana me tengo que levantar a las 7 de la mañana.
Prefiero ser el asador y no la tonta que se sienta haciendose la distraída porque si sos el ama de casa, no zafás.jejeje
Abrazos.

Neogeminis dijo...

jajajajajajaa...Norma!!! buenísima tu acotación!!! jajaja los asados en casa son otra cosa, como bien lo describís, nos toca a nosotras TOOOOOOODO el trabajo e ellos se llevan los aplausos!!!!jejejeje...por eso en casa prácticamente ni se usa la parrilla!..encima la tengo en la terraza...imaginate lo que es subir todo hasta allí! ajjajaaj


Besos!!!.... y me da mucho gusto que se sumen todos al asadito con semejante entusiasmo!!!

Nancy dijo...

Los asados no me son ajenos. Trabajé con varios amigos argentinos que los instituyeron en la oficina. Era todo un ritual. De hecho, mi amigo A. (qpd) se preparaba mentalmente desde unos días antes. Cantaba canciones argentinas y hasta bailaba tango.
Era todo un rito. Más de alguna vez la carne vino importada desde Argentina porque acá los cortes son distintos. Había una palabra que me causaba gracia: "chinchulín", creo.
En fin. Tu post me ha hecho viajar en el tiempo y volver a encontrar a aquel amigo querido que siempre fue el alma de los asados.
Apapachos sureños

Neogeminis dijo...

Nancy, para el chinchulín, yo pasooo... jejeje además de ser malo por el alto nivel de colesterol, tienen que estar muy limpio y bien "curado", ya que se trata del intestino delgado de la vaca!...y ese "detalle2 me da un poquito de "cosa" (ajj) pero convengamos que, como decía un personaje cómico que interpretaba Gasalla (Doña Cora), "el fuego, mata todooo" jajajajajaj


Un besito y gracias a todos por comentar.

tag dijo...

Uyyy !Que hambre me ha dado leer tu post!!! Pero que ricos estan los asados a la brasa,o a la parrilla, como sean.

Vengo del blog de Any donde ya me he convencido de saltarme el regimen esta noche en la cena.

Aqui en Valencia, igual que en Cataluña,como cuenta Aire de Alhena, las parrilladas las tomamos con all-i-oli, que está para chuparse los dedos.
Yo siempre soy la encargada de hacerlo, así que, a ver cuando hacemos un asado todos juntos y lo probais.

Un besito

Lujo dijo...

Hola Holaaaaa
Me estoy saltando la dieta...¡¡qué hambre!!
En mi ciudad hay varios restaurantes argentinos con bastante nombre. Hace poco fui a uno de ellos con un grupo de amigos y me impactaron los asados, el menú...
Fue una experiencia distinta.
Confieso que me aficioné al dulce de leche ;)
Abrazotes enormes para todos!!!!

Daniel dijo...

Nada se compara con un buen asado, rodeado de los amigos o de la familia, una oportunidad para pasarla bien. Adhiero también al comentario de Norma, desde el punto de vista del hombre lo que comenta es la imagen que tenemos casi todos los hombres de un "BUEN ASADO".
Bravo Moni
Besos
Daniel

Cecy dijo...

Y si, un asado bien preparado, alrrededor de una mesa con buena compañia y amena, es lo más.

Besos.

ShaO dijo...

jaja bueno sí sobre el reparto de tareas se podría escribir una tesis pero el resultado se mire como se mire es insuperable jaja.
Una ensalada de besotes : )

Neogeminis dijo...

Muchísimas gracias a todos por participar con tanta buena onda! Sería espectacular que se pudieran organizar asados via internet!!! jajaja...sería una reunión inolvidable entre este maravilloso grupo de bloguers! ajajajaja


besos!!!

Mariela Torres dijo...

Maravilloso escrito, verdaderamente es toda una tesis, no dejaste ningún aspecto de lado.

Mi marido quiere patentar el perfume con olor a asado, dice que nadie puede resistiser a ese olor.

¡Saludos!

CAS dijo...

..no me digas que solo me quedaron los platos para lavar¡¡¡
no habrá quedado un pedacito de pulpon....¡¡¡¡¡¡ NO ME FUNCIONAN LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN...jajaja

muy buen post. Neo, MUY BUENO....

ojo dijo...

Buenasss...
Llego tarde, al parecer.

Habrá quedado una mollejita o algo de vacío en la parrilla. Me traje un malbec, pa que no se diga...

Muy bueno el post!

Saludos

La terapia de Rafaela dijo...

Vengo del blog de Cass!!! y un gusto encontrarlos, desde aqui de Madrid, un abrazo

rafaela

Neogeminis dijo...

Gracias, gracias a todos por participar!!!

LadyMarian dijo...

Hola!!! Felicitaciones por el blog!!! Me encanta!Menos mal que Any puso una entrada relacionada con ésta porque se me estaba escapando!
Bueno, primer comentario y me van a matar... El asado no me atrae demasiado. Uy! Cómo salgo de esto! Aclaro, no es que no me gusta, lo que pasa es que no me enloquece la carne. Del asado me gusta el pollo, el chorizo y la provoleta. El resto me gusta pero no tanto como otras cosas (por ejemplo, las pastas, la pizza, las empanadas, etc.).
Y hay algo que reconozco que me mata: el humo. Realmente me hace mal, como si me largaran el humo de un cigarrillo en la cara. Eso sí, el ritual del asado me encanta y no se deja de compartir más allá de los gustos en la comida.
Excelente entrada! Ahora me voy a pasear por el blog...
Besos

Neogeminis dijo...

Lady Marian, antes que nada, gracias por la viista, estás en tu casa. Segundo y te lo digo a modo de confidencia...yo tampoco soy loca por los asados! ajajajjaja es más, en mi casa comemos muy poca carne, pollo y demás, porque mi hija mayor es vegetariana! ajajaj así que busco unificar menúes, que si no...me volvería loca!!!

gracias por tu comentario y espero sigas visitándonos.

un abrazo.

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

¡Qué rico asado, inviten! Nosotros comemos como dos pajaritos... ¿escucharon hablar de los buitres?, ojo a no discriminar, que también son criaturitas de Dios.
¿Qué toman, vino, vino o vino?
Que no se les queme... allá vamos.

Juan Asador Magistral.- dijo...

Saludos desde www.losenemigosdelavaca.com.ar