A los 14 ya tenía muy claro que mamá Ángela no podía sola con todo, por eso el se ofreció como aprendiz en la tornería de la calle Tellier. Le gustaba cantar mientras trabajaba y no lo hacía nada mal.
Buscando mejorar la economía de su pequeña familia y soñando tal vez con puertos lejanos pensó que ser marinero era una buena opción. No sabía que tres años mas tarde lo embarcarían literalmente en una guerra suicida gestada por una dictadura sangrienta desesperada por mantenerse en el poder.
Todo pasó rápidamente para el por entonces jovencísimo Darío. El 2 de abril de 1982 se enteró del exitoso desembarco de tropas argentinas en las Malvinas "sin saber todavía que me iban a mandar al Sur. Un par de días más tarde nos llevaron a tomar el tren de la línea, el Ferrocarril Roca. Fuimos hasta Bahía Blanca y de ahí nos embarcamos en el Belgrano", recuerda.
La tarde del 2 de mayo el barco se sacudió violentamente bajo el impacto del primer torpedo inglés. Darío recorrió a tientas el trayecto hasta cubierta tratando de ayudar a los compañeros heridos o quemados que iba encontrando en el camino. ¿Como podía estar pasando este horror, si el Belgrano se encontraba fuera de la zona de exclusión de 200 millas alrededor de las islas anunciada por Gran Bretaña? No había tiempo de buscar respuestas, apenas de pensar : “Pobre mi vieja. Quedó viuda a los 28 y ahora se le muere el hijo”.
Desde la pequeña balsa, Darío vió desaparecer al gigante de acero que había peleado mil batallas; angustiado y desolado lo vió hundirse para siempre en las frías aguas del Atlántico Sur.
Cuando regresó a Buenos Aires ya no era el mismo. Sin embargo había que seguir, por eso hizo un poco de todo, vendedor, fabricante de pizza, fletero, cartonero … y mientras tanto comenzó a estudiar canto, su vieja pasión. Su voz no pasó desapercibida, trabajando duro como siempre, entró en el circuito de la lírica. Pisó los escenarios de las óperas de Zurich, París, Berlín, Roma, Tokio; los teatros Alla Scala de Milán, Real de Madrid, Regio de Parma; los festivales de Wexford y Torres del Lago, entre otros.
Cantar en su país sigue siendo para Darío Volonté una fiesta, lo recorre cada vez que puede tratando de difundir el arte lírico. Su voz está siempre presente cada 2 de abril, en recuerdo y homenaje a sus compañeros y a todos esos chicos que dejaron su corazón y su vida en el sur.
Fuentes: Diario Clarín – Diario La Nación - Wikipedia
Publicado por: El Sur También existe
11 comentarios:
Gracias Vecina!
;)
Un placer!
=)
Excelente voz y gran historia, desconocidas completamente ambas para mí.
La guerra de Las Malvinas...., que desatino se mire por donde se mire.
Un gran homenaje trayendonos esta historia desconocida para la gran mayoria.
Un beso
Hello, Neogeminis.
The graceful sense wraps your artworks.
It's excellent and lovely...
The season of colored leaves, heartwarming atmosphere.
The traditional celebration, kimono infants.
The prayer for all peace.
Greetings.
From Japan, ruma ❀
Hola, pasaba a saludarte, agradecer tu visita y dejar un fuerte abrazo...
MentesSueltas
mi querida, veo que amas el nacionalismo argentino...te felicito!
yo no creo en nada,de argentina,por eso te felicito y mucho!
un abrazo gracias
lidia-la escriba
Desgarradora fuerza es amar a la patria, en el recuerdo de mi olvido siempre estará un porteño que en un rincón de Madrid me ponía el pelo de punta con su amor a esa patria, que lejos de pisarla su amor no cesaba nunca.
Admiro a todo aquel, que ama la tierra que lo vio nacer
A los visitantes:
aclaro que en realidad este post fue armado e ideado por mi querida vecina, Any. Todo el mérito es suyo.
Lo único que hice yo es subirlo, dado ciertos inconvenientes que ella tuvo para hacerlo en su momento.
Muchas gracias a todos por sus visitas y comentarios.
No conocía esta historia, maravillosa, esto demuestra que siemrpe se puede volver, aún del horror. Besos y gracias por compartirla tía Elsa.
Gracias a todos por pasar. Aqui lo que vale es la historia, no se trata de si uno es mas o menos nacionalista que es un tema personal.
un saludo a cada uno
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