Muchas veces, por pura casualidad uno descubre gente que, mediante su obra, logra conmovernos profundamente, sin que haga falta explicarnos con detalles cuáles son las cualidades con las que logran tocar nuestras fibras más íntimas. Simplemente se da esa conexión y punto. Nunca más desaparece.
Esta introducción viene a cuento para explicar por qué hoy traigo hasta aquí algunas obras de dos pintores argentinos contemporáneos muy talentosos con los cuales me topé en forma casual.
Al primero, Ricardo Celma, lo conocí hace unos años en Punta del Este a través de un cuadro que se halla expuesto en el Museo Ralli de Arte Contemporáneo en esa ciudad. Fue sólo ver la obra y sentirme impactada. Más tarde llegué a su página web desde donde saqué información y algunos otros ejemplos de lo que viene realizando y lo subí a uno de mis antiguos blogs. Fue grande la sorpresa al recibir allí un comentario de él mismo que –también por casualidad- googleó su nombre y encontró mi referencia. La red tiene esas cosas.
Al segundo pintor, Diego Dayer, lo descubrí en Buenos Aires en la última muestra de casa FOA. En uno de los stand de diseño se hallaba en una pared preferencial uno de sus cuadros, que me conmovió apenas verlo. El lógico paso siguiente fue recabar más información en internet y comprobar que no se trataba de sólo una obra impactante aislada, sino que toda su producción me resultaba igualmente expresiva y emotiva.
Hoy quiero entonces traer hasta aquí a estos dos jóvenes talentosos artistas argentinos que por alguna tácita razón logran emocionarme igualmente con sus obras. Espero les suceda lo mismo.




Ricardo Celma



Diego Dayer




3 comentarios:
sencillamente estos cuadros me encantannnnn
medio beso.
No sé nada de pintura pero también a mi me encantaron, sobre todo el último.
abrazos
Últimamente sorprende encontrar realismo en la pintura.
Tampoco entiendo mucho.
El primero me evocó vagamente a Dalí, y el segundo a Velázquez. Espero no estar delirando.
Saludos
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