martes 10 de enero de 2012

DE DISCÉPOLO, BIBLIAS Y CALEFONES



Hay letras de tangos que utilizan expresiones del lunfardo y modismos que ya han caído en desuso y de los que desconocemos sus orígenes y su real significado. Pese a ello siguen siendo íconos a la hora de la evocación tanguera y continúan conmoviendo cada vez que son escuchados.

Quizás sea Discépolo uno de los autores que con más agudeza crítica y talento poético logró escribir piezas memorables que pintan con maestría los contrastes y pareceres de una época lejana ya en el tiempo, pero vigente en cuanto al espíritu de la cultura que refleja.

En el tango Cambalache (quizás una de sus piezas más conocidas) hay varias metáforas que nos resultan poco claras y que quizás no sepamos interpretar con exactitud.

Cuando Discépolo dice: "…y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón…" utiliza lo que aparenta ser una expresión surrealista pero que en realidad tiene una explicación que se asocia a las precarias cuestiones sanitarias de la época.

 Hasta finales del XIX se utilizaban bacinillas, también llamadas "tazas de noche", cuyos contenidos eran arrojados por las ventanas al grito de "agua va", y antes aun, letrinas que solían estar en los fondos de las casas.

En Buenos Aires, coexistieron bacinillas y letrinas hasta principios del siglo XX, época en que las familias "acomodadas" comenzaron a instalar baños.

Luego el uso de baños se generalizo y se empezó a construirlos en todas la viviendas, aun en las más modestas. El sencillo "mini-ambiente" constaba al menos del retrete y lavabo y si los lujuriosos propietarios de casa gustaban de practicar la costumbre de lavarse todo el cuerpo más o menos seguido, y si además tenían medios económicos suficientes como para costearse ese capricho, los baños también tenían una ducha.

Claro, si había una ducha era necesario calentar el agua, así al lado de la ducha se instalaba un "Calefón".

Sin embargo, el papel higiénico tardó en obtener su carta de ciudadanía para poder trabajar en limpio en estas sucias tierras y aun cuando apareció era bastante caro y no estaba al alcance de todas las familias, las cuales se veían obligadas a utilizar para esos fines sanitarios el vulgar papel de diario o, en su defecto cualquier otro.

Por supuesto, eran muy estimados los papeles más sedosos, así que los sufridos usuarios trataban de conseguir en las verdulerías y fruterías los papeles con los que venían envueltas las manzanas y otros productos del campo. (Algunos de estos soltaban tinta....!)

Otro muy apreciado era llamado el "papel Biblia", por ser esta especialmente delgado y suave.
Ahora bien, ya por entonces existía la Sociedad Bíblica, una de cuyas misiones parece ser la de difundir la Biblia Protestante, para lo cual regalaba ejemplares del sagrado libro, en la actualidad lo sigue haciendo.

Pues muchos de los habitantes de Buenos Aires deben de haber parecido devotos creyentes, ya que aceptaban de continuo esas "gentilezas", y que siendo mayoría la grey católica, lo mismo pasaban y retiraban la Biblia protestante tantas veces como sabían que la Sociedad las tenía en obsequio en las calles, plazas o en su sede central.

Sin embargo, cuentan que quienes obtenían esas Biblias, les perforaban una tapa y las colgaban en un gancho de alambre, (llamado "sable sin remache") al lado del calefón, cerca del retrete, e iban arrancando las suaves hojas para usarlas como papel higiénico.

En este hecho se habría inspirado Enrique Santos Discépolo para decir con elegancia propia de un grande:



“Igual que en la vidriera irrespetuosa de los Cambalaches se ha mezclao la vida,

Y HERIDA POR UN SABLE SIN REMACHE, VES LLORAR LA BIBLIA JUNTO A UN CALEFÓN.” 



CAMBALACHE Letra y música de Enrique Santos Discépolo (1935)
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto a un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo’a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que ha nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...

5 comentarios:

El Drac dijo...

Qué bueno que lo hayas rescatado; porque en verdad parecía algo surrealista. Un gran abrazo.

gustavo dijo...

no sé de dónde demonios has sacado toda esta información...y no me creo que ahya sido del internete...pues con anterioridad deberías de haber sabido algo, con lo cual, de ahí, de ese saber anterior, lo habrías sacado...sabes, mónica, este tipo de saber me encanta...es dar respuesta a algo dormido que todos conocemos, que todos usamos y que casi nunca nos cuestionamos...vale que sea explicación de la letra d eun tango, pero bien que te podrías haberido..yo qué sé...el caso es que has dado respuesta..
medio beso,mónica...
te sigo pidiendo grados de tu rosario para mi pueblo y desde acá te mando frío...

Neogeminis dijo...

Gus, mientras te mando grados (ahora ya está más fresquito!) te cuento que sí, esta información me llegó por mail, osea, salió de esta infinita red que todo lo contiene! ejjeje

Drac, muchas gracias por tu constante fidelidad a este rinconcito sureño.
Gracias a Ambos por acompañarnos.

Alicia Seminara dijo...

Qué genial este otro blog, me encanta! Y la verdad, sorprendidísima con este post sobre lo que significa "la Biblia junto al calefón". Me encantó aprender esto!

Neogeminis dijo...

Muchas gracias Alicia!...se agradece tu comentario y desde ya, eres bienvenida.
Saludos sureños!